PROBLEMAS DE ANSIEDAD Y ESTRÉS

 

La ansiedad y el estrés son respuestas naturales del cuerpo ante situaciones o estímulos que percibimos como amenazantes o desafiantes. Generalmente, son respuestas adaptativas que nos movilizan y nos ayudan a poner en marcha acciones efectivas para adaptarnos al contexto en el que nos encontramos. Sin embargo, cuando estas respuestas se vuelven muy frecuentes y excesivamente intensas, cuando aparecen en presencia de estímulos que no son amenazantes y/o interfieren y limitan la vida de la persona es cuando hablamos de problemas de ansiedad y estrés.

La ansiedad es una respuesta emocional de activación de la rama simpática del sistema nervioso autónomo ante situaciones percibidas como amenazantes (p. ej., situaciones futuras) y se manifiesta de diversas formas:

A nivel cognitivo, la ansiedad a menudo está asociada con una preocupación intensa y continua sobre eventos futuros, situaciones inciertas o problemas potenciales. Además, puede estar asociada pensamientos intrusivos y a estándares de perfeccionismo excesivo y altas expectativas sobre el propio desempeño, generando una presión adicional y miedo al fracaso. La ansiedad, además, puede llevar a una mayor sensación de alerta o hipervigilancia, donde se presta atención excesiva a señales o estímulos, incluso los que son neutrales o irrelevantes. Esto puede hacer que la persona se sienta fácilmente sobresaltada o nerviosa. Por último, la ansiedad puede dificultar la concentración y la atención, lo que afecta la memoria, el procesamiento de información y la toma de decisiones.

A nivel motor, la respuesta de ansiedad puede ir acompañada de respuestas de evitación y/o escape de la situación o estimulo generador de ansiedad, de inquietud e hiperactividad, de rituales o conductas compulsivas, etc.

A nivel fisiológico, esta respuesta puede generar diversas sensaciones fisiológicas como aumento de la sudoración, aceleración del ritmo cardiaco, mareos, náuseas, tensión muscular, fatiga, hiperventilación, dificultades para respirar, etc. 

Como mencionábamos, la ansiedad es una respuesta adaptativa y natural que tiene un propósito evolutivo y funcional. Es una emoción que ha evolucionado para ayudarnos a enfrentar situaciones de amenaza o peligro, preparándonos para responder de manera apropiada y protegernos.

Por ejemplo, experimentar ansiedad antes de un examen importante, una entrevista de trabajo o un evento social, puede prepararnos para estar alerta, concentrados y listos para rendir de manera óptima. En este sentido, la ansiedad puede motivarnos a tomar medidas adecuadas para enfrentar los desafíos que se presentan.

Sin embargo, la ansiedad se vuelve problemática cuando limita nuestra vida, cuando es excesiva y desproporcionada para la situación o persistente en ausencia de una amenaza real. 

El estrés es una respuesta del organismo ante cualquier demanda o desafío presente. La respuesta de nuestro organismo es similar a lo que sucede en la respuesta de ansiedad, ya que también se activa la rama simpática del sistema nervioso autónomo y, generalmente, suele tener un desencadenante como la presencia de algún estresor (o de una situación percibida como estresante) en la vida de la persona (p.ej., problemas laborales, conflictos personales, eventos importantes de la vida, sobrecarga de tareas, etc.). 

La respuesta de estrés es adaptativa, y su función es ayudarnos a poner en marcha acciones que nos ayuden a enfrentar de manera efectiva la situación en la que nos encontramos, por ejemplo, al enfrentar una situación de sobrecarga de tareas en el trabajo, la respuesta de estrés podría mejorar temporalmente nuestra concentración y enfoque en la tarea en cuestión, permitiéndonos tomar decisiones rápidas y efectivas en situaciones demandantes. Además, podría proporcionar un impulso temporal de energía y alerta que nos permitiría responder rápidamente y mantenernos en movimiento ante la realización de las diversas tareas. 

Sin embargo, cuando la respuesta de estrés se mantiene durante periodos prolongados puede tener consecuencias en la salud física y el bienestar de las personas (p. ej., problemas de ansiedad, problemas cardiovasculares, gastrointestinales, debilitar el sistema inmune, etc.)

¿EN QUÉ TE PODEMOS AYUDAR?

 Si la respuesta de estrés o ansiedad está limitando tu vida y reduciendo tu bienestar y calidad de vida o si experimentas alguna de las siguientes problemáticas:

Ataques de pánico

Agorafobia

Fobias específicas

Fobia social y miedo a las relaciones interpersonales

Ansiedad generalizada

Obsesiones y compulsiones

Perfeccionismo

Inseguridades

Hipocondría o miedo a la enfermedad

Preocupaciones recurrentes

¿Tienes alguna duda? ¡Escríbenos!