¿Cómo saber si tengo depresión?
La depresión es uno de los problemas psicológicos más comunes en la actualidad. En los últimos años, los estudios sugieren un aumento en el porcentaje de personas que presentan esta problemática. Sin embargo, muchas personas a menudo se preguntan diversas cuestiones sobre ello: ¿qué es exactamente?, ¿cómo puedo saber si tengo depresión?, ¿qué causa la depresión? etc.
Bien, pues en este articulo vamos a hablar de ello. Empecemos por el principio:
¿Qué es la depresión?
La depresión es una etiqueta que utilizamos para describir determinados comportamientos (conductas, pensamientos, emociones…) que en un momento dado podemos presentar las personas ante determinadas circunstancias. De hecho, pese a lo que popularmente se pueda llegar a transmitir, la depresión no es algo que “se tiene” o “no se tiene”, si no que más bien es un estado en el que nos podemos llegar a encontrar cuando atravesamos determinadas circunstancias vitales.
En este sentido, podemos más bien considerar que el “estado depresivo” surge de la interacción entre las circunstancias en las que se encuentra la persona y su manera de comportarse o desenvolverse en ellas (en función de cómo haya sido su historia de aprendizaje y las herramientas que haya ido adquiriendo o entrenando a lo largo de la misma).
De forma que, ante determinadas circunstancias de nuestro contexto (p. ej., pérdidas, rupturas, conflictos interpersonales, estrés…) podemos empezar a tener experiencias desagradables (sentirnos muy tristes, tener la sensación de que las cosas han perdido sentido, estrés…) que, dependiendo de cómo reaccionemos ante ellas, pueden llegar a derivar o no en que atravesemos un estado depresivo.
¿Qué señales de alarma pueden ayudar a identificar un estado depresivo?
Una de las experiencias más comunes en las personas que atraviesan un “estado de depresión” es sentir de forma recurrente bajo estado de ánimo, tristeza, cansancio, baja energía, desgana… Sin embargo, el problema no son estas sensaciones per se (más allá de lo desagradables que pueden llegar ser), si no los comportamientos que llevamos a cabo cuando nos sentimos de este modo, puesto contribuyen a que este estado se mantenga e incluso se amplifique según va pasando el tiempo.
Algunas pistas que podrían ayudar a detectar que quizás es buen momento para buscar ayuda psicológica son las siguientes:
- Has dejado de hacer muchas actividades que tenían sentido para ti.
- Inviertes mucho tiempo pensando en tus preocupaciones (p. ej., tratando de buscar respuestas en el pasado, de anticiparte al futuro, comparándote con otras personas, etc.).
- Tienes grandes dificultades para conciliar el sueño.
- Ha ido pasando el tiempo y cada vez te sientes más triste, desanimado/a o decaído/a.
- Notas que te has ido aislando de las personas de tu alrededor.
- Pasas gran parte de tu día durmiendo o haciendo actividades con el fin de no pensar (p. ej., viendo Netflix…).
En cualquier caso, cada “depresión” (que, insistimos, no es algo que está dentro ni fuera de la persona) será variable, puesto que la historia de vida y circunstancias por las que se ha llegado a sentir eso en cada persona será diferente.
La buena noticia es que, igual que los avances en el estudio del comportamiento humano nos permiten entender cómo podemos llegar a encontrarnos en un estado de estas características, disponemos de las herramientas para trabajar con nuestra conducta y volver a dirigir nuestra vida hacia aquello que tiene sentido para cada uno/a de nosotros/as.
En Linaza Psicología podemos ayudarte, ¿hablamos?


